martes, 10 de noviembre de 2015

De ruta por Escocia. Parte 2

Día 3: Isla de Skye - Kyle of Lochalsh



Continuamos con nuestro viaje por tierras escocesas. Habíamos dormido en Portree, así que lo teníamos muy cómodo para comenzar nuestro día en la isla de Skye. Esta isla merece al menos dos, mejor si son tres días. Tiene muchísimo que ver y explorar. Nosotros llevábamos tan milimetrado el viaje que no pudimos dedicarle más que un día, pero realmente vale la pena hacer al menos dos noches aquí para poder ver más cosas.

En Skye tuve mi primer contacto con otro de los platos típicos de la gastronomía británica, el porridge. Son unas gachas elaboradas a base de copos de avena y leche, que se toman muy calientes y se acompañan de todo tipo de frutas... Me gustaron tanto que me he aficionado y el porridge se ha convertido en parte de mi desayuno de fin de semana. Si buscáis en internet, veréis la de beneficios que tiene este tipo de desayuno



Lo primero en el orden del día era visitar Portree. La capital de la isla de Skye es la más densa en población, alrededor de 2.500 habitantes, y la más turística. Su puerto pesquero a los pies de una ladera, con sus casitas de colores, enamoran sin duda. Desde allí puedes contratar pequeños cruceros que rodean la isla en busca de focas, delfines y águilas marinas. Nosotros decidimos dejarlo para una mejor ocasión, y marcharnos hacia el Old Man of Storr




 Las formaciones rocosas del Storr atraen a multitud de turistas. El paisaje es simplemente espectacular, de esos de quitar el aliento. Desde el parking hasta The Old Man of Storr puede llevarte como mucho una hora de camino a pie (imprescindible un buen calzado para la montaña, el tiempo allí es casi siempre nublado y suele caer una persistente llovizna muy fina que, si bien no te desanima a subir, sí que hace el suelo bastante resbaladizo)


La ruta en sí no es difícil, al menos hasta alcanzar el Old Man (o needle, como le llaman algunos de los habitantes de la zona, por su parecido a una aguja). Si deseas subir a lo alto del Storr, que es la montaña que se ve detrás, la ruta es más larga y difícil, aunque dicen que las vistas desde allí arriba compensan con creces el esfuerzo. Nosotros nos quedamos en el Old Man, y lo que vimos desde allí no lo olvidaremos nunca, eso seguro




 Con mucha pena descendimos lo andado, para cruzar hacia el lado oeste de la isla. Nuestra intención de primeras era visitar el castillo de Dunvegan, que tiene una hermosa leyenda. Al parecer unas hadas confeccionaron una bandera de seda para el clan McLeod, que podrían utilizar hasta en tres ocasiones si veían próximo su final. Cuenta la leyenda que la bandera fue usada en dos ocasiones, y se custodia en el castillo, siendo uno de los lugares más visitados de la isla de Skye. En esta ocasión también hiciomos caso al dueño del B&B donde dormimos, que sabiendo el tiempo del que disponíamos para visitar la isla, nos lo desaconsejó en beneficio de otras visitas, así que nos conformamos con verlo desde fuera. Es uno de los castillos mejor conservados de la zona



 La curiosidad nos llevó por una de esas carreteritas de juguete de las Highlands, a conocer la Coral Beach, una playa de coral y aguas turquesas que, evidentemente, no esperas encontrar en un lugar como Escocia. Pero después de un buen rato de paseo desde el parking, en mitad del verdor escocés, nos topamos con esta vista


Son pocos los turistas que se acercan a esta zona, lo que más encuentras es gente de la zona que sale a dar un paseo con los niños y los perros por allí. Teniéndolo tan cerca, ¿quién no lo haría?


Lástima que la temperatura de octubre no acompañase, aunque algo me dice que a esas alturas del Atlántico, en agosto tampoco será mucha la gente que se bañe en esta idílica playa... Durante esta excursión aprovechamos para comer unos sandwiches que compramos en Portree, para no perder tiempo y seguir en nuestra ruta. Esta vez hacia el sur de la isla, a los pies de la cordillera conocida como las Black Cuilins, para hacer la última caminata del día, la de las Fairy Pools



Esta preciosa caminata sigue el curso del río Brittle, que en sus desniveles va formando a base de cascadas unas preciosas piscinas de colores alucinantes, aunque con el día tan nublado en las fotos no se refleja el verdadero color del agua. Es una ruta sin ninguna dificultad, salvo algún cruce del río sobre piedras



Dicen que allí el baño es también algo sólo para valientes, y no teníamos el día, así que al término de la excursión, nos pusimos en camino hasta nuestro B&B para esa noche, ya fuera de la isla de Skye, en Kyle of Lochalsh

Día 4: Plockton - Eilean Donan - Wester Ross - Ullapool


La primera visita de la mañana era Plockton, un pequeño pueblo costero que al parecer en verano es un hervidero de turistas, y es lugar de peregrinación para todo tipo de artistas que se esmeran en retratar su preciosa bahía


Habíamos madrugado mucho, y la hora tan temprana hizo que no viésemos una luz ni siquiera parecida a la que debe tener en verano, pero aún así la vista era preciosa


Por recomendación de los dueños donde dormimos, nos habíamos acercado a Plockton a cenar la noche anterior, y tanto el ambiente del pub donde cenamos como lo que vimos a la luz del día, nos convencieron de que unas vacaciones de verano allí serían un sueño...


El día se nos presentaba muy intenso, así que de vuelta al coche con destino a uno de los lugares emblemáticos de nuestro viaje, el castillo de Eilean Donan

Si el viaje estuvo lleno de momentos especiales, este quizá fue uno de los más alucinantes. Aparcamos el coche y bajamos a fotografiar el castillo bajo el sol de la mañana


 Y entonces, oímos una música preciosa, que parecía provenir del castillo. Al llegar a sus pies, nos encontramos con que se estaba grabando un vídeo musical allí. Eran The Piano Guys, y la canción una versión de 'This is Your Fight Song', de la película 'Amazing Grace'. Os he adjuntado el vídeo por si os apetece verlo, es una verdadera belleza. Si no les conocéis, os recomiendo de corazón que visiteis su web, creo que hacen los vídeos musicales más bonitos del mundo. Pudimos pararnos a hablar con ellos, e incluso accedieron a fotografiarse conmigo. Otro recuerdo más para este viaje increíble





Del castillo, sólo deciros que vale mucho la pena la visita. El interior cuenta con mucha información sobre la construcción e historia del castillo. Al entrar hay una proyección muy amena en la que varios personajes históricos narran en primera persona acontecimientos muy importantes de su historia. El vídeo está en inglés, pero la encargada de la sala nos oyó hablar al entrar y rápidamente nos puso subtítulos en español para que pudiésemos entenderlo todo


Desde allí, siempre con la inestimable ayuda del GPS, nos dirigimos al principio de la Wester Ross Coastal Trail, una ruta que nos llevaría recorriendo la costa oeste de Escocia hasta nuestro destino final de esa noche, Ullapool. La carretera es estrecha, con mucha curva y lenta. A nosotros ese tramo nos llevó cinco horas, con muchas paradas, eso sí. Pero es algo que no debéis dejar de hacer si planificáis un viaje a las Highlands. Las vistas durante todo el trayecto son irrepetibles, cada curva te depara una nueva sorpresa, y el viaje no se hace largo en absoluto. Son tantos paisajes tan diferentes unos de otros en una misma carretera...


Y después de cinco horas de coche, llegar a Ullapool y dormir en un sitio así...


Día 5: Ullapool - Ardvreck Castle - Golspie - Inverness


El desayuno más espectacular del viaje lo tomamos en Ullapool. El dueño del B&B nos lo sirvió en la habitación, desde donde vimos amanecer con este paisaje


Antes de abandonar la costa oeste escocesa, quisimos seguir subiendo un poco más para conocer las ruinas del castillo Ardvreck. Tuvimos la suerte de estar completamente solos y pudimos recorrerlas y fotografiarlas sin que nadie nos molestase. Un lujo


Este castillo fue construido en el siglo XVI por el clan McLeod, a orillas del Loch Assynt. En el parking hay varias placas explicativas para conocer más sobre su historia


Ahora sí, en ruta hacia la costa este, concretamente hacia Golspie, un precioso pueblo en el que se encuentra el castillo de Dunrobin. Este castillo parece sacado de un cuento de Disney, y aunque parezca increíble, fue construido en la Edad Media, y durante más de 300 años fue el hogar del clan Sutherland


Sus impresionantes jardines de estilo francés sí datan del siglo XIX, y en ellos cada día realizan una exhibición de cetrería que os gustará si sois aficionados a los halcones


Desde allí, y ya dirección sur, decidimos dar un último rodeo para llegar a Chanonry Point, donde al parecer en determinadas épocas del año es muy fácil ver delfines junto a la costa. No fue el caso, y las focas tampoco quisieron asomarse a saludar. Habrá que volver también aqui


Desde allí, ya sólo un poco más hasta Inverness, donde pasaríamos la noche. A recomendación de la propietaria del B&B donde dormiríamos nos acercamos a cenar a The Castle Tavern, frente al castillo de Inverness, donde nos decidimos por unas pintas y una deliciosa sopa del día para entrar en calor. Las noches escocesas en octubre son frías, y los platos calientes se agradecen mucho
 

Y hasta aquí el segundo post de nuestro viaje a Escocia. Espero que lo disfrutéis y os sirva igual o más que el anterior.

En breve el siguiente. ¡Mil besos!





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